VirtualRosario - Una píldora ampliamente disponible para tratar la presión arterial
podría algún día ayudar a las personas a borrar los malos recuerdos,
mediante el tratamiento de algunos desórdenes de ansiedad y fobias,
según un estudio realizado en Holanda.
El betabloqueante genérico propranolol debilitó significativamente
los recuerdos temerosos de arañas en un grupo de voluntarios saludables
que consumieron la medicina, dijo Merel Kindt, psicóloga de la
Universidad de Amsterdam, quien dirigió el estudio.
Pudimos demostrar que la respuesta de miedo desaparecía, lo que
sugiere que el recuerdo se debilitaba, indicó Kindt durante una
entrevista telefónica.
Los resultados, publicados en la revista Nature Neuroscience, son
importantes porque el medicamento ofrecería otra forma de ayudar a las
personas que sufren trastorno por estrés postraumático y otros
problemas relacionados con malos recuerdos.
Tradicionalmente, las terapias buscan enseñar a las personas con
este tipo de desórdenes estrategias para construir nuevas asociaciones
y bloquear los malos recuerdos. El problema, señaló Kindt, es que los
malos recuerdos permanecen y las personas suelen tener recaídas.
Estudios con animales evidenciaron que los recuerdos temerosos
pueden cambiar cuando se los trae a la memoria, un proceso llamado
reconsolidación. En ese estadio también son vulnerables a los
betabloqueantes como propranolol, que apunta a las neuronas en el
cerebro, indicaron los expertos.
El experimento de Kindt y su equipo incluyó a 60 hombres y mujeres
que aprendieron a asociar fotos de arañas con una descarga eléctrica
leve. Esta experiencia creó un recuerdo temeroso, explicaron los
investigadores.
Otros participantes vieron la misma foto pero no recibieron la
descarga. Para esas personas esto determinó una asociación segura, sin
una respuesta temerosa o un mal recuerdo.
Al día siguiente las personas que habían recibido la medicación
tenían una respuesta de miedo mucho menor, comparado con quienes habían
tomado placebo, cuando se les mostraba la foto y se les aplicaba una
descarga leve, señaló el equipo.
No hubo diferencia en la respuesta entre los grupos. Esto muestra
que es posible debilitar el recuerdo subyacente interfiriendo en él,
dijo Kindt.
Los próximos pasos son observar cuánto tiempo duran los efectos del
fármaco sobre la memoria y evaluar el tratamiento en personas que
realmente padecen algún tipo de desorden o fobia, agregó la autora.
Reuters.com
