Un pirata informático daba a empresarios chinos en Barcelona todas las citas para la contratación en origen El Gobierno ha tenido que abrir una oficina para el trámite.
Aunque el Gobierno asegura que favorecer la inmigración legal es la prioridad, la realidad es que contratar a un inmigrante en origen no es tarea fácil. Y en Barcelona, en los últimos tiempos, ha sido una misión casi imposible.
Desde hace meses y hasta el pasado miércoles, los abogados que gestionaban esos trámites para los empresarios que deseaban contratar un trabajador en el extranjero se encontraban ante la imposibilidad de pedir cita para entregar los expedientes a la Administración.
El Ministerio de Administraciones Públicas estableció que la cita para entregar los expedientes iba a darse por internet. Y ahí fue donde se produjo el bloqueo. Cuando los abogados rellenaban el formulario en la web del ministerio y pedían cita, el sistema les respondía siempre que en la provincia de Barcelona no había horas libres para la citación.
Infiltrado en el sistema
La Subdelegación del Gobierno descubrió que las citas se agotaban porque "un pirata informático había logrado infiltrarse en el sistema". El hacker sabía exactamente cuándo había citas disponibles y se hacía con ellas derivándolas todas a empresarios chinos. La Subdelegación del Gobierno empezó a sospechar de esa trama al ver que la mayoría de los empresarios que conseguían cita eran chinos que querían contratar, lógicamente, a compatriotas.
Eso llevó a la subdelegación a concentrar la concesión de citas en un solo momento de la semana. Desde agosto, los abogados que querían pedir cita sólo podían hacerlo los miércoles a las doce del mediodía. Pero lejos de solucionarse el problema, se generó otro colapso. "Era una especie de histeria colectiva", explica Jordi Pina, diputado de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Barcelona.
"La situación --relata-- era surrealista. Los miércoles, cientos de abogados de Barcelona lo dejaban todo y se colocaban delante del ordenador contando los segundos que faltaban para las doce. Y cuando llegaba la hora se lanzaban como locos a pedir cita. El resultado era un colapso en la red". "Aquel sistema era una lotería. Tenías que ser rapidísimo para poder rellenar a toda velocidad el formulario en internet y pedir cita", explica Ninoska Domingo, una abogada especializada en extranjería.
Las demandas eran tan numerosas que, a las 12 y un minuto las citas ya se habían agotado. "Se llegó a un punto en que ni siquiera podíamos entregar esos expedientes para la contratación de extranjeros", lamenta Pina, que resalta la gravedad de que unos problemas informáticos "impidan a los abogados ejercer su derecho constitucional a trabajar, a los empresarios a contratar y a unos individuos a venir legalmente a labrarse su futuro".
Al final, la Subdelegación del Gobierno y el Colegio de Abogados alcanzaron un acuerdo con el que esperan solucionar ese bloqueo. La subdelegación ha habilitado, desde el miércoles, en la calle de Bergara una oficina con dos funcionarias que reciben los expedientes de esas demandas de contratación. Será el Colegio el encargado de dar a sus colegiados la cita para acudir a esa oficina, que estará operativa a partir de mañana.
Pepa Gutiérrez, coordinadora de la Subcomisión de Extranjería del Colegio de Abogados, se muestra satisfecha con la solución: "Ahora se podrán dar unas 1.200 citas mensuales y confiamos en que se desbloquee el sistema".