La Universidad Técnica Federico Santa María entregó diplomas a todos los alumnos que cursaron talleres coprogramáticos organizados por el Departamento de Estudios Humanísticos durante el año 2006
Cerca de 80 estudiantes participaron este año en los talleres coprogramáticos impartidos por el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María.
Estas actividades permitieron a los alumnos aprender Alemán Básico; Español para extranjeros; Francés básico; Teatro; Guitarra clásica y Chino Mandarín, disciplinas que fueron impartidas por los profesores María Angélica Watson, Ida Sessarego, Jorge Navarro, Ivonne Maureira, Eduardo Silva y Lifen Sun Li, respectivamente, y que permitieron potenciar los talentos artísticos y habilidades lingüísticas de los estudiantes.
En este sentido, el Departamento de Estudios Humanísticos distinguió a los estudiantes en la medida que demostraron un compromiso para con su formación integral, al inscribirse y aprobar un taller de formación complementaria y libre elección.
Cabe destacar, que durante este año, los casi 80 alumnos que se capacitaron en estas áreas, lo hicieron en cursos de 20 horas lectivas, excepto las clases de teatro que, por razones de ensayos y montajes de obras, requirieron el doble de tiempo. Los cursos de español para extranjeros también contemplaron 40 horas, impartiéndose también este curso, durante el primer semestre de este año, a 20 alumnos extranjeros.
Mario Vergara, Director del Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad, señaló que “el taller en humanidades es una acción complementaria, formativa y potenciadora, tanto para adquirir mayor dominio en cosas prácticas como para aprender a razonar pausadamente, ser más eficiente y comunicarse con mayor claridad y propiedad”.
Además, manifestó que “las humanidades son esencialmente formativas, pues recrean personas competentes más que competidoras. Es bien sabido que el buen alumno, buen profesional estudia para aprender, profundizar y madurar en ese cambio que produce el aprendizaje”.
Finalmente, afirmó que “la función y responsabilidad del ingeniero en la sociedad, tiene una profunda e importante dimensión social, por lo que el curriculum formativo debe incluir de manera explícita, la formación humanística, no sólo considerando aspectos motivacionales y organizativos, sino que también anclando su qué hacer en los orígenes, metas y objetivos como Universidad Técnica, rica y adelantada en sus planteamientos filosóficos y educativos”.