En el marco de la charla “Tecnología y sentido de la Vida”, organizada por el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María, el Doctor en Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, se refirió al sentido de la vida humana y su vínculo con la ciencia y la tecnología.
Con el objetivo de generar un foro de discusión profundo, el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María organizó la conferencia “Tecnología y sentido de la vida”, a cargo del Doctor en Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Sergio Silva Gatica.
Durante su visita, el teólogo se refirió al sentido de la vida humana y su vínculo con la ciencia y la tecnología. En este contexto señaló que “para descubrir el sentido de la vida y su vínculo con los procesos de control de este mundo en el que estamos embarcados, primero es necesario ubicar la técnica y el sentido al interior de la vida humana, y es aquí donde existen 5 grandes desafíos que tiene que enfrentar toda persona y todo grupo humano, que son la subsistencia, convivencia entre las personas, autoridad y organización política, coexistencia con otros y finalmente el sentido”.
“En uno de esos desafíos, la subsistencia, se ubica claramente la técnica, ya que es ésta la que nos ayuda a obtener de la naturaleza los bienes y productos que necesitamos para vivir, y a su vez hay un desafío transversal que sería el sentido. Cuando uno no descubre sentido en lo que hace o en lo que vive deja de hacerlo, pierde el deseo y el interés, entonces debido a que hoy día estamos viviendo en un mundo con mucho desarrollo científico técnico se puede producir un problema por que mucha gente podría tener la impresión de que el sentido de la vida es ese, desarrollar nuestra ciencia y nuestra técnica y dominar todo el mundo, pero quizás no lo es” añadió.
En este sentido, Silva ofreció una propuesta que viene de Jesús e intentó tratar de mostrar como eso podría llevar a una cierta transformación de la técnica, “es una propuesta sumamente paradójica y en cierto sentido contradictoria con el ritmo científico técnico actual, porque Jesús dice que el que quiera ganar su vida que la entregue. En cambio, todo el proceso científico técnico es acaparar dominar y controlar cada vez más, es interesante sentir esa contradicción y como resolverla”.
“La técnica científica ha sido extraordinariamente eficaz y productiva, y por ello, casi inconcientemente se ha generado la idea de que todo lo otro también se puede resolver mediante lo científico técnico, pero ¿cómo resolver el amor de manera científica?. Acá son otros los criterios que rigen o una política científico técnica puede ser un desastre, la planificación puede chocar con el lado humano, lo científico técnico no resuelve todos los problemas, hay que resolverlos de otra manera, con la ayuda de la ciencia obviamente, pero no dominados por ella” puntualizó.
Asimismo, el profesor señaló que “el sentido de la vida no puede ser simplemente desarrollar ciencia y técnica sin límite. En gran medida los problemas sociales vienen de esto, crecen cada vez más las empresas, por consiguiente hay distancia entre los dueños del capital y los trabajadores y empleados, lo que va produciendo rupturas y desequilibrios en la sociedad, que pueden ser tremendamente peligrosos a futuro, lo que está pasando por ejemplo con el tema educación, se dice que hay que preparar a los jóvenes para este mundo moderno y los que no puedan, que va a pasar con ellos, van a quedar fuera, vamos a ser una sociedad que excluye que margina”.
Finalmente el Teólogo afirmó que “cada vez la vida es más exigente y más dura por la competencia, y por ello serán más los que se van a ir quedando afuera, si nos dejamos llevar por el desarrollo científico tecnológico como si fuera la solución para todo vamos a chocar contra un muro y es necesario reflexionar sobre este tema”.