Juan Ayala, profesor del Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María, dictó la charla "La lectura de una obra de arte: una postura teórica, más Pontífice que Cicerón".
Con el objetivo de contribuir a descifrar los misterios que posee una obra de arte y abrir un espacio de conversación en torno a este tema, el Departamento de Estudios Humanísticos de la Universidad Técnica Federico Santa María organizó la charla "La lectura de una obra de arte: una postura teórica, más Pontífice que Cicerón", a cargo del profesor de estética de esa Unidad Académica, Juan Ayala.
En la ocasión, el docente se refirió al método para descifrar este misterio, el cual se basa en los conceptos de la estética: la percepción y actitud, y el modo en que estos conceptos se desarrollan. En este sentido señaló que “el meollo del asunto pasa por reducir la fractura o quiebre que se produce en el juicio o la razón y la percepción o los sentidos”.
En la conferencia, al hablar de estos conceptos, destacó al Premio Nobel de Literatura 2000 Gao Xingjian y afirmó que “Xingjian sintetiza en una frase el enfrentamiento con la obra de arte, la belleza está en el instante, una vez más la entrada a la contemplación, y con esto pretendo sensibilizar respecto de la belleza, abrir la mente a este concepto, simple pero complejo a la vez”.
“Esto es totalmente subjetivo, la relación que se da entre el lector de la obra y el artista creador, esta intermediado por la obra de arte, por lo tanto hay una relación de objeto subjetivado y eso la convierte en algo particular y propio, que tiende a ser pautado y mirado desde una perspectiva”, añadió el docente.
En este contexto, explicó que “es becario diferenciar el concepto de lo bello, que pertenece al mundo de los sujetos filosóficos, frente a la belleza, que pertenece al ámbito de los sujetos artísticos, y ahí está el gran quiebre, el lector de obra tiende a quedarse en el concepto de lo bello, pero huye de la manifestación de la belleza, ya que se busca la seguridad, la razón”.
Finalmente, señaló que “esta es la teoría y la práctica de mis discursos, y para ello utilizo dos métodos, el primero es el principio de la articulación, el cual intenta asociar conceptos y percepción, y el segundo es el método de conciencia desde el habla que es finalmente una práctica poética de la escucha razonada de la palabra y el silencio, la idea es integrar esa relación de la razón y la percepción y por otro lado de la palabra y el silencio, hay que aprender a escuchar el sonido de las palabras”.