Su novedad con respecto a otros troyanos Briz es que dispone de un
módulo que permite al delincuente hacer búsquedas más rápidas entre
todos los datos robados.
(Diario Ti) PandaLabs ha detectado una nueva
variante del troyano Briz, llamada Briz.X, que ya ha infectado a casi
14.000 usuarios, robándoles todo tipo de información, como datos
bancarios y personales, contraseñas de todo tipo e, incluso,
conversaciones de mensajería instantánea. Además, según PandaLabs,
sigue infectando una media de 500 máquinas nuevas por día.
Briz.X envía toda la información que roba a
un servidor de Internet al que PandaLabs ha conseguido acceder. En él
se almacenan todos los datos confidenciales que este malware ha
sustraído hasta el momento y que, distribuídos en distintos archivos de
texto, ocupan más de 3 Gigabytes.
Dado el gran volumen de
datos que es capaz de robar, el creador del troyano ha incluido un
módulo parser (un programa que extrae información de los documentos y
la prepara para indexaciones y búsquedas). “Este módulo permite al
hacker realizar búsquedas por dominio o por palabras, de modo que puede
localizar más fácilmente la información robada que le interesa",
explica Luis Corrons, Director Técnico de PandaLabs.
El módulo
incluye una opción que permite realizar patrones para filtrar la
información. El servidor localizado por PandaLabs contenía ya algunos
filtros como paypal.com, ebay.de o yahoo.com. “Es decir, el hacker
puede acceder más rápidamente a la información robada concerniente a
esas páginas, como nombres de usuario, contraseñas o claves bancarias",
aclara Luis Corrons.
El troyano Briz.X, además, permite a los
ciberdelincuentes acceder a las máquinas infectadas de manera remota.
Así, pueden utilizarlas a modo de computador proxy para realizar
acciones ilegales como transferir la información o el dinero robado. De
este modo, se aseguran de que su IP no queda reflejada en ningún sitio
y dificultan su detección por parte de las autoridades.
Recordamos Varios Grandes delitos informaticos (delitosinformaticos.com)
En palabras del gurú informático Richard Stallman, "un
hacker puede ser aquel que se divierte empleando al máximo su
inteligencia, sin la necesidad de ocasionar daños a un tercero".
Aunque, actualmente, el alcance de la actividad de los "piratas
informáticos" excede los límites del simple ocio y la recreación.
El origen de esta práctica se remonta a principios de la década del
60, cuando en el Massachusets Institute of Technology (MIT), los
estudiantes del prestigioso centro educativo se desafiaban unos a otros
a crear programas de mayor capacidad que los existentes. De ese tiempo
a esta parte, muchas cosas han cambiado. Las actividades de los hackers
engloban varias categorías que definen de forma más especifica su campo
de actuación, todas ellas tipificadas como delito en el Código Penal.
Los crackers, son los que más revuelo suelen causar. Distanciados de
los hackers por criterios éticos y morales, se especializan,
básicamente, en causar daño. Son famosos por robar información,
desactivar las protecciones de software, ingresar en centros de
seguridad restringidos o programar virus.
Los phreakers, se encargan de explorar los límites y alcances de las
redes telefónicas manipulando frecuencias mediante la tecnología. Estos
hackers de la telefonía, consiguen realizar llamadas gratuitas a
cualquier parte del mundo y en términos más drásticos vulnerar
centrales importantes. En su afan por descubrir las limitaciones de las
redes telefónicas, acaban incurriendo en situaciones que los pueden
poner tras las rejas. Actualmente, los phreakers tienen también como
blanco a la telefonía móvil, a las tecnologías inalámbricas y el VoIP.
También, con el paso del tiempo, los modos de hackeo han ido
aceptando nuevos términos. El denominado hacktivismo es uno de ellos.
En este caso, los hackers emplean sus conocimientos para difundir
ideologías políticas, generalmente relacionadas con la libertad de
expresión y los derechos humanos.
Con los avances tecnológicos existentes en la actualidad, se hace
difícil prever el alcance que estas actividades tendrán en un futuro.
Lo que sí se puede intuir, dentro de la naturalidad inherente al hacker
de superar sus propios límites, nuevos desafíos se presentarán para
quienes intentan contrarrestarlos.
Los 10 Grandes Mitos del Universo Hacker
Kevin Mitnick: Es mundialmente conocido como el
"hacker más famoso" y por haber sido el primero en cumplir condena en
una prisión por infiltrarse en sistemas de ordenadores.
Comenzó sus andanzas cuando aun era menor de edad, utilizando la
práctica conocida como phone phreaking. Pese a no haberse dedicado
jamás a la programación, Mitnick está totalmente convencido de que,
mediante un teléfono y algunas llamadas, se pueden ocasionar daños
severos. Hoy día, totalmente alejado de sus antiguas aficiones y
después de pasar varias temporadas a la sombra, se dedica a asesorar en
materia de seguridad a empresas multinacionales a través de su empresa
'Mitnick Security'.
Gary McKinnon: Este escocés de 41 años, también
conocido como Solo, está considerado como el ejecutor del mayor hack de
la historia de la informática a un sistema militar. No contento con
esto, en los años 2001 y 2002, consiguió burlar la seguridad
informática de la mismísima NASA y del Pentágono. Actualmente se
encuentra en prisión e inhabilitado de acceder a un ordenador con
conexión a Internet.
Vladimir Levin: Este bioquímico y matemático ruso
fue acusado de haber cometido uno de los mayores robos a un banco
mediante la técnica del cracking. Desde San Petersburgo, Levin
consiguió transferir fondos estimados en aproximadamente 10 millones de
dólares del Citibank de Nueva York a cuentas que él mismo había abierto
en distintas partes del mundo. Fue arrestado por la INTERPOL en 1995 en
el aeropuerto de Heathrow (Inglaterra). Aunque llegó a robar más de 10
millones de dólares fue sentenciado únicamente a 3 años de prisión
.Actualmente se encuentra en libertad.
Kevin Poulsen: Si bien hoy es periodista y colabora
con el rastreo de pedófilos en Internet, Poulsen acarrea a sus espaldas
un intenso pasado como cracker y phreaker. El suceso que le proporcionó
más notoriedad fue la toma de las líneas telefónicas de Los Angeles en
1990. Una cadena de radio ofrecía un Porsche como recompensa a quien
consiguiera hacer el llamado número 102 a la radio. De más está
decirlo, Poulsen fue el ganador del concurso.
Timothy Lloyd: En 1996, la compañía de servicios
informáticos Omega, proveedora de la NASA y la armada estadounidense,
sufría una pérdida de alrededor de 10 millones de dólares. Y no fue
otro que Tim Lloyd, un empleado que había sido despedido algunas
semanas antes, el causante de este desastre financiero. Lloyd dejó
virtualmente activada una bomba informática en los códigos de la
empresa, que finalmente detonó el 31 de julio de ese mismo año.
Robert Morris: Hijo de uno de los precursores en la
creación de virus, Morris en 1988 logró infectar a, nada más y nada
menos, 6000 ordenadores conectados a la red ArpaNet (uno de los pasos
previos de la Internet). Lo hizo desde el prestigioso Massachussets
Institute of Technology (MIT) y por sus actividades delictivas se ganó
una condena de cuatro años, que fue conmutada finalmente a trabajos
comunitarios.
David Smith: No todos los hackers pueden contar con
el privilegio de haber sido los creadores del virus que más rápido se
ha expandido en ordenadores a lo largo y ancho del globo. David Smith
sí puede jactarse de eso. El padre del virus Melissa consiguió en 1999
que 100.000 cuentas de correo electrónico se vieran infectadas y
colapsadas por su maliciosa creación. Smith, que por aquel entonces
tenía 30 años, fue condenado y liberado bajo fianza.
MafiaBoy: Durante febrero del 2000, muchas de las
empresas online más importantes de los Estados Unidos -como eBay, Yahoo
o Amazon- sufrieron un desperfecto técnico denominado denial of service
(negación del servicio), que les causó pérdidas por un total de 1700
millones de dólares. Pero, ¿sabían esos portales que quién había
perpetrado el ataque era un canadiense de 16 años que respondía al
alias de MafiaBoy?. Seguramente no, aunque no tardaron en encontrarlo,
debido a la arrogancia con la que hablaba de sus fechorías a sus
compañeros de colegio.
Masters of Deception (MoD): Los MoD fueron una
ciber-pandilla neoyorquina de hackers que tuvieron su apogeo a
principios de los 90. Escudados en diferentes alias, sus mayores
ataques están relacionados con la toma de lineas telefónicas y de
centrales de la naciente Internet. Durante esos años fueron históricas
las "batallas de hackers" que protagonizaban contra otros grupos como
Legion of Doom (LoD), donde intentaban derrotarse entre sí hasta que
los ordenadores no pudieran más.
Richard Stallman: Este Neoyorquino con aspecto de
hippie es uno de los más activos militantes a favor del software libre
desde principios de los 80, cuando era un hacker especializado en
inteligencia artificial. Desde el MIT se opuso firmemente a la
privatización del software que utilizaban en los laboratorios del
instituto, así creó lo que hoy día se conoce como GNU (proyecto que
aboga por sistemas operativos libres) y el concepto de CopyLeft.
Populares entornos como Linux utilizan el modo GNU y Stallman es
actualmente uno de los gurues de la democratización del software.