Como es la imagen de un marciano o extrarrestre segun los testimonios de las personas que aseguran haberlos visto?
La guerra de los mundos (189

, de H. G. Wells, todavía resuena. Y no es para menos: el marciano, según Wells, era como "manchas de roña", seres todo cabeza, con tentáculos en la boca, asexuados y crueles, literalmente carentes de entrañas. Una despiada visión extraterrestre que, en más de una ocasión, llevó a otra referencia mundial de la ciencia ficción, Arthur C. Clarke, a reprocharle a Wells haber creado el mito moderno del alienígena agresivo.
El autor de 2001, una odisea del espacio, habría preferido al ET de Spielberg: verde, infantil, entrañable , un monito juguetón y cercano. Extraterrestre que, no obstante, en nada compartía el retrato robot al uso, excepto en su color: verde, por supuesto.
La descripción del marciano
¿Pero como son los marcianos? Gris o verde, aquí los testimonios de avistamientos e, incluso, de abduciones, coinciden: verdes. Como los pequeños hidrocéfalos de 'Encuentros en la tercera fase', otra vez Spielberg, que eran gris, pero que la luz cenital y verde que partía de la nave extraterrestre los hizo verde en la imagen colectiva, muy cercanos por su forma humanoide a, pongamos por caso, las muñecas de Famosa, hoy en franca extinción.
Aquella visión de Spielberg se ha instaurado como el retrato robot de un marciano, aunque no sea robot, porque el marciano, eso sí, no ha dejado de ser un ser vivo. Nunca ha dejado de serlo. Veamos.
Es famoso un reportaje del New York Tribune publicado el 8 de febrero de 1920, que decía tal que así: "Los científicos convienen que la gente de Marte se diferencia de nosotros de muchas maneras. Los marcianos tienen las narices y los oídos muy grandes y un desarrollo inmenso del pulmón, debido a la atmósfera irrespirable. Sus piernas se desarrollan mal, porque la materia en Marte pesa menos que aquí y las piernas robustas no son necesarias para llevar su peso.Los pájaros y las mariposas son muy grandes y hermosos".
Aparte de que aún no se han visto pájaros y mariposas en Marte, curiosamente todos los avistamientos de marcianos casan, más o menos, con esta imagen.
La imagen de los marcianos
Wells describía a los marcianos de una manera más lógica, es decir, contrario a la imagen que nos hemos fabricado de los posibles extraterrestres: masas redondas, que no se sabe si son cabezas o cuerpos, pues el narrador protagonista, cuyo nombre desconocemos pero podemos identificar con el propio autor, piensa que estos seres más desarrollados , en un proceso de evolución natural han eliminado los órganos innecesarios privilegiando el cerebro. De allí que los marcianos no coman o beban, sino que se inyecten directamente la sangre, como una suerte de vampiros intergalácticos.
¿Un marciano?
Ser marciano, por tanto, es cuestión de órganos. Por lo que parece. ¿O no? Los ufólogos aún están intrigados por una fotografía de la sonda Explorer Spirit , misión de la NASA en Marte, que mostraba hace tan sólo unos meses una extraña figura humanoide en medio del terreno rojizo del planeta . Según unos se trata de una caprichosa formación de las rocas, pero de todos modos la fotografía no deja de asustar: un marciano desnudo toma el sol, o así.
El hecho es que, más o menos, la imagen se toma en serio porque parece que ha sido difundida por la propia NASA . Los entusiastas de la vida extraterrestre, sin embargo, se frotan las manos al examinar lo que parece ser una figura alienígena que no se sabe muy bien si camina colina abajo y cuyos perfiles se difuminan, aunque tan sólo se aprecia ciertos rasgos humanos: la cara, los brazos.
El hecho desemboca, en cualquier caso, con la memoria de otro fraude semejante: en 1976 el vehículo orbitador de la misión Viking 1 envió a la Tierra fotografías de una región de Marte conocida como Cydonia. En una planicie salpicada de mesetas, al astrónomo Tobias Owen, miembro del equipo científico de las misiones Viking, le llamó la atención una con cara humana , a la que tan sólo le faltó que se pareciera a Jesucristo. En cualquier caso, a los científicos les pareció divertido señalar el aspecto de esta meseta en la información que la NASA envió a la prensa el 31 de julio de 1976. La foto muestra accidentes geológicos en forma de mesetas, algo erosionados . La descomunal saliente de roca del centro, que parece un rostro humano, está formada de sombras que dan la impresión de ojos, nariz y boca.
Esta formación tiene 1.5 kilómetros de ancho y los rayos del sol inciden con un ángulo de 20 grados, aproximadamente. Es evidente, que los de la NASA se divierten o qué...
En busca de la respuesta
Desde 1877, los humanos tratamos de dar con la prueba de que en Marte habita vida, más o menos, humana también. A Giovanni Schiaparelli se le sigue tomando a broma, como a Percival Lowell y su fantástica civilización marciana con "canales venecianos" mientras que la NASA sigue buscando esos canales perdidos de agua en un planeta desértico y agonizante. Ayer mismo un periódico de tirada nacional titulaba: "El suelo de Marte serviría para cultivar espárragos".
La fuente, Samuel Kounaves, responsable de análisis de la sonda espacial Phoenix, que recorre Marte buscando agua, nutrientes, condiciones de habitabilidad o vida bacteriana, que lo mismo da.
Cultivos en Marte
Kounaves, atención, dice acerca del suelo alcalino del planeta Rojo: "Probablemente se podrían cultivar espárragos muy bien allí, pero fresas no. Es el tipo de suelo que uno tendría en el jardín de su casa".
Agricultor, agrimensor o astrónomo, la profesión de Kounaves no se sabe, pero la información, que cita fuentes de Reuters, no tiene desperdicio, prueba irrefutable de que Schiaparelli sigue vivo, él o su fantasma: Lastima que la superficie de Marte, además de seca y fría, esté bombardeada por radiación ultravioleta que la esteriliza o, citando ahora a la NASA, el terreno que ha encontrado la sonda es parecido a los desiertos helados de la antártica.
¿Crecen o no espárragos en la Antártida?. Al menos sabemos, que el planeta Rojo no está sembrado de campos de fresas. ¿Cómo se les distingue, pongamos, a los marcianos de los alienígenas procedentes de Venus? No habría manera, por supuesto, aunque quizás están verdes de la ingestión de espárragos.
Si son verdes, son marcianos, por lo que parece. Edgar Rice Burroughs, Ray Bradbury o Kim Stanley Robinson ha hecho de Marte un escenario único para la ciencia ficción, aunque nada comparable a la NASA. Quizás haya que preguntarle a Marvin el Marciano.
Mejor aún, al espíritu de la médium Hélène Smith, que en 1894 afirmó que solía viajar a Marte habitualmente a través de una proyección astral. A lo mejor es ella la figura avistada por la sonda Explorer Spirit. Hélène también entraba en trance y hablaba en marciano: "En Marte tenemos una fauna exuberante, una vegetación maravillosa y nuestros habitantes viajan en autos sin caballos y en máquinas que permiten volar. Nuestros cultivos peligraban, por eso debimos crear los canales... era la única manera de llevar agua a nuestras granjas".
Hélène también había visto los canales y era natural que así fuera: la polémica sobre la vida en Marte estaba firmemente instalada en la cultura popular. Y ahí sigue.
El mito de Marte
Aún antes Giovanni Schiaparelli, otro astrónomo labró el mito de Marte: William Herschel, el descubridor de Urano, que dijo avistar en el siglo XVIII grandes casquetes de hielo en los polos norte y sur de Marte, un planeta que nos ha dado desde entonces pánico. Cuando en 1877 se descubrieron sus dos pequeñas lunas se les dio el nombre de los feroces caballos que arrastraban el carro de guerra del dios Ares: Fobos (miedo) y Deimos (terror).
El enemigo está cerca. El viejo del saco se transformó en un marciano. Wells no hizo más que explotar el filón. Orson Welles lo supo ver. Y la NASA, también. Ilusiones ópticas, ilusiones intergalácticas. Mientras que Internet videos, fotos, retratos de todo tipo se pueden examinar con cierta hilaridad y, a la vez, temor, como antes hizo el cine, siguen jugando a encontrar al marciano más marciano.
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