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|  Noticias: Gen Sirt1 entre el envejecimiento y el alzheimer
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El gen Sirt1 sería el vinculo entre el envejecimiento y el alzheimer. El sirt1 controla la producción de nocivos fragmentos de
proteína que forman las placas amiloides, causantes de los daños
cerebrales asociados a la enferemdad de alzheimer.
La gran mayoría de los pacientes de esta enfermedad tienen o han tenido algún familiar con dicha enfermedad. También hay que decir que una pequeña representación de los pacientes de Alzheimer es debido a una generación autosomal dominante, haciendo que la enfermedad aparezca de forma temprana. En menos de un 10% de los casos, la EA aparece antes de los 60 años de edad como consecuencia de mutaciones autosómicas dominantes, representando, apenas, un 0,01% de todos los casos. Estas mutaciones se han descubierto en tres genes distintos: el gen de la proteína precursora de amiloide APP y los genes de las presenilinas 1 y 2. Si bien la forma de aparición temprana de la enfermedad de Alzheimer ocurre por mutaciones en tres genes básicos, la forma más común no se ha podido explicar con un modelo puramente genético. La presencia del gen de la apolipoproteína E es el factor de riesgo genético más importante para padecer Alzheimer, pero no permite explicar todos los casos de la enfermedad.
En 1987, se descubrió en ligamiento de la enfermedad de Alzheimer con el cromosoma 21. Esto fue importante porque la mayoría de los afectados por el síndrome de Down o trisomía del cromosoma 21, padecen lesiones neuropatológicas similares a las del Alzheimer. Dentro del cromosoma 21 encontramos el gen PPA. Sin embargo, John Hardy y sus colaboradores en 1991 afirmaron que el gen PPA causa la Enfermedad de Alzheimer en un reducido número de familias. Sin embargo, se considera que de entre 5-10% de los familiares con la enfermedad precoz es debido a una mutación de este gen. Las investigaciones dentro de este gen se han centrado en el péptido Ab todas las mutaciones se encuentran alrededor de este péptido. Las mutaciones producían un aumento de las concentraciones del péptido Ab. Esto llevó a la formación de la hipótesis de cascada amiloide en los años 90. La cascada ameloide consiste en que la gran producción de Ab llevaría a la formación de depósitos en formas de placas seniles. Estas placas seniles serían nocivas para las células que producirían ovillos neurofibrilares, la muerte celular y la demencia. Más tarde se vio en un grupo amplio de familias el ligamiento de la enfermedad del Alzheimer con el cromosoma 14. Pero esto llevó a una cadena de errores y con ello unas conclusiones erróneas. Rudy Tanzi y Peter St George-Hyslop en 1995, mediante las técnicas de clonaje descubrieron otro gen S182 o Presenilin-1 PS1. Este gen se encuentra entre los dominio 9 y 8 de transmembrana con dos regiones hidrofílicas. A este gen se le atibuyó más de 30 mutaciones. Este gen interviene en procesos de apoptosis y es fundamental durante el desarrollo. La mayoría de las mutaciones del gen Presenilin-1 PS1 provocan un cambio en la estructura primaria. La PS1 y la enfermedad del Alzheimer no tienen una clara relación, pero hay que destacar los pacientes que tuvieron mutaciones que aumentan Ab en el plasma. Poco más tarde se descubrió un nuevo gen que se denomina presenilina-2 PS2 y también provoca el ascenso en la concentración de Ab, aunque las mutaciones observadas son de menor cantidad que los otros genes PPA y PS1 La PS2 está formada por 8-9 dominios transmembrana.
La mayoría de las mutaciones en el gen de la APP y en los de las presenilinas, aumentan la producción de una pequeña proteína llamada beta-amiloide Abeta 2, la cual es el principal componente de las placas seniles.
Aunque la mayoría de los casos de Alzheimer no se deben a una herencia familiar, ciertos genes actúan como factores de riesgo. Un ejemplo es la transmisión familiar del alelo e4 del gen de la apolipoproteína E. Este gen se considera un factor de riesgo para la aparición de Alzheimer esporádico en fases tardías produciendo un 50% de los casos Alzheimer. Además de éste, alrededor de 400 genes han sido también investigados por su relación con el Alzheimer esporádico en fase tardía. Así pues, los genetistas coinciden en que hay más genes que actúan como factores de riesgo, aunque también afirman que existen otros que tienen ciertos efectos protectores que conllevan a retrasar la edad de la aparición del Alzheimer. Un ejemplo es la alteración en el gen de la reelina, que contribuye a aumentar el riesgo de aparición de la EA en mujeres.
Sin embargo, un gen asociado a las formas tardías es de Apolipoproteína E, cuya función es el transporte de colesterol
elpais.com - Un gen conocido y relacionado con el envejecimiento está implicado también en el desarrollo de las placas amiloides que dañan el cerebro de los pacientes de Alzheimer. Es la primera que se identifica tal conexión entre los procesos asociados a la edad avanzada y esa enfermedad neurodegenerativa, aseguran los científicos que lo han descubierto. El gen se llama Sirt1 y estos investigadores, dirigidos por Leonard Guarente del Instituto de Tecnología de Massachusetts, MIT, han constatado que controla la producción de los nocivos fragmentos de proteína que forman las placas amiloides, causantes de los daños cerebrales asociados a la enferemdad.
Además, han hecho experimentos con ratones transgénicos que desarrollan las placas y los síntomas del Alzheimer y han comprobado que los problemas de memoria y aprendizaje típicos de la enfermedad se atenúan cuando el gen se sobreexpresa en el cerebro, mientras que empeoran cuando el Sirt1 se anula. Con esta perspectiva, dice Guarente, cabe pensar en el desarrollo de algún fármaco que active el gen en cuestión para tratar a los pacientes de Alzheimer, una enfermedad que afecta a un tercio de las personas que superan los 80 años, según informa el MIT.
Las placas amiloides se forman cuando unas proteínas precursoras se rompen en pequeñas moléculas amiloides, pero también pueden romperse en fragmentos de proteína inofensivos. Los científicos del MIT demuestran en su estudio que el Sirt1 activa la producción de una encima que rompe esas proteínas precursoras en fragmentos no dañinos, en lugar de las moléculas que forman las placas amiloides. Lo han comprobado con sus ratones modificados genéticamente y dan a conocer los resultados del trabajo en la revista Cell.
Guarente se fijo en el Sirt1 hace 15 años, cuando descubrió que la versión del gen en levaduras regulaba su longevidad. Más tarde comprobó que tenía similares efecto sen gusanos, ratones y ratas.
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Enviado el Viernes, 23 julio a las 08:47:42 por Draving
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