4.000 clientes en 4 días desbordan las previsiones del casino y elevan su proyección a los 300.000 al año
El Casino de Asturias ha desbordado todas sus previsiones en el primer fin de semana de apertura al público. Por el edificio de la calle de Fernández Vallín ya han pasado más de 4.000 personas. El día de la inauguración, el pasado miércoles, se registraron 508 visitas pese a que el complejo de juego y ocio abrió a las diez de la noche. El jueves de comadres acudieron 947 clientes. El viernes la cifra subió a 975 y el sábado se disparó hasta los 1.417. De hecho, la ocupación del 100% del aforo a lo largo de toda la noche obligó a mantener a mucha gente a la puerta, aguardando a que se produjesen salidas. En total, 3.847, que pasaron con creces de los 4.000 al poco de abrir sus puertas ayer domingo.
Los responsables del nuevo equipamiento gestionado por el grupo Carbajosa están «muy contentos» con la respuesta del público, ya que se están superando las expectativas de afluencia más optimistas. Emilio Palacio, director de la división de bingos y casinos de Carbajosa, explica que de mantener el volumen actual de usuarios se cerraría el año con 300.000 visitas y no con las 85.000 previstas de partida. No obstante, Palacio entiende que estos niveles de saturación vienen motivados por «el efecto novedad» y que con el tiempo «se normalizará» la situación.
Entre las once de la noche y las cuatro de la mañana del sábado se registraron en la sala de juego casi 800 personas que pagaron un euro para poder acceder al interior. El tiempo medio de espera en las colas para mostrar el DNI y sacar la entrada en la recepción del complejo fue de 20 minutos. Este fuerte tirón también ha beneficiado al resto de áreas del edificio como la sala de fiestas Acapulco, que reunió el sábado a 400 personas, y el restaurante As de Picas dio ese mismo día casi un centenar de cenas.
Según los responsables del casino «entre el 40 y el 50%» de los clientes actuales entra para descubrir las nuevas instalaciones. Esto es, su motivación primordial es mirar y no tanto probar suerte en las mesas de juego. Entre los jugadores, de momento, predominan los novatos sobre los profesionales.
Aproximadamente el 70% de la afluencia acumulada de la nueva sala de juego corresponde a vecinos de Gijón. Entre el resto de la clientela hay personas del resto de Asturias y de otros puntos de España como Andalucía, Extremadura, Castilla y León, País Vasco y Comunidad Valenciana.
Chinos y japoneses
La representación internacional es variopinta, con predominio de visitantes de nacionalidad china y japonesa, con fama de grandes apostadores. También se han registrado alemanes, británicos, mauritanos, albaneses, brasileños, eslovenos, estonios, húngaros y ucranianos. El gasto medio de los clientes en los cuatro primeros días de funcionamiento del casino fue de 125 euros. Fuentes del casino señalaron que aún se está lejos del promedio nacional, que se sitúa en 300 euros, lo que denota la ausencia de grandes jugadores en la sala.
Los juegos favoritos de los visitantes del casino son hasta el momento la ruleta americana y los de cartas. Especialmente el black jack y el póquer sin descarte. La ruleta francesa impone a los apostantes y la rueda de la fortuna y el punto y banca son los menos solicitados. La sala de máquinas Diamante Rojo, aunque ha tenido buena aceptación, entraña cierta complejidad y requiere aprendizaje.