La compañía estadounidense Freescale ha desarrollado un microchip capaz de almacenar información como si de un disco duro se tratase.
Dicha tecnología ha sido bautizada como MRAM, Magnetoresistive Random-Access Memory y Freescale ha fabricado las primeras unidades con una capacidad de almacenamiento de 4 Mb.
La MRAM utiliza momentos magnéticos en vez de cargas eléctricas para determinar el estado de encendido-apagado de cada celda de memoria.
Ello les permite mantener la información incluso cuando están apagados y facilitan una única solución de memoria que reemplaza múltiples opciones de memoria en un único chip, permitiendo una mayor velocidad, menor consumo y soluciones de bajo coste para la siguiente generación de soluciones inalámbricas, así como otros dispositivos que usan memoria de manera intensiva, según Freescale.
Freescale ha confirmado que la producción de estos nuevos micros lleva ya dos meses en funcionamiento.