El descubrimiento del enclave se logró cuando los
investigadores consultaban mapas de La Rioja para hacer un estudio sobre la
red de cambios construida por los incas en la zona, dando con este
yacimiento arqueológico que tiene edificaciones que están revestidas con
piedras rojas, negras y blancas que forman figuras geométricas.
Los arqueólogos Claudio
Revuelta y Sergio Martín, al ver este
yacimiento, se trasladaron al lugar para corroborar el hallazgo, que es
similar a otros encontrados en otras regiones de la Argentina, pero no de
tan grandes dimensiones.
Por el momento no se revelará el lugar del
emplazamiento para que no se comprometa la conservación de lugar.