Cientificos analizaron un compuesto denominado GRN163L que inhibe la telomerasa y se utiliza comoterapia oncológica, autorizado por FDA para el tratamiento de la leucemia cronica linfocítica.
Los tumores tienen una vulnerabilidad particular que puede ser explotada para hacerles más sensibles al calor y la radiación, según han descubierto investigadores de la Washington University School of Medicine, de San Louis. En concreto, han hallado que los tumores disponen de un mecanismo para su desarrollo que les protege de los daños por el calor y que reduce la eficacia de los tratamientos oincológicos convencionales basados en una combinación de radioterapia e hipertermia.
Alterando esa protección, los investigadores han mostrado que las células cancerosas crecen en un ambiente que las hace más sensibles a la terapia oncoplógica que combina calor y radioterapia, tal y como explican en un estudio publicado en la edición de mayo de la revista Cancer Research, recogida por otr/press.
La radioterapia es el principal tratamiento del cáncer pero no siempre se consigue un control completo de los tumores. Durante años, elevar la temperatura del tumor ha sido investigada como forma combinada de aplicar radioterapia, pero no se pudieron evitar algunos efectos secundarios en los apcientes. "Investigaciones pasadas han mostrado que la hipertemia es una de las fromas más potentes de incrementar la aniquilación de células cancerosas mediante radiación", declaró el profesor Tej K. Pandita, oncólogo y genetista responsable de la investigación.
PARA ANULAR LA TELOMERASA
"Pero ahora hemos encontrado que el calor también se relaciona con la actividad de una enzima denominada telomerasa en las células cancerosas", declaró. "La telomerasa ayuda a porteger a las células del daño inducido por el estress de la radioterapia y permite la supervivencia de algunas de ellas. Utilizamos compuestos que inhiben la telomerasa y consiguen destruir más fácilmente las células cancerosas en un tratamiento combinado de hipertermia y radioterapia".
El profesor Pandita y su equipo descubieron en su estudio que elevando el calor de un tumor también elevaban la actitividad de la telomerasa, pero comprobaron que si la desactivaban y subían la temperatura del tumor, crecía el número de células destruidas por la radiación. Debido a que casi todos los cánceres tienen presente la telomerasa, los fármacos que logren desactivar esta enzima podrían ser útiles en el tratamiento de muchos tumores.
europapress.es