EFE - El uso de medicamentos para el colesterol reduce a la mitad el riesgo
de desarrollar demencia senil, según un estudio divulgado hoy por la
Universidad de Michigan.
La investigación fue efectuada en Sacramento, California, con ancianos
méxico-estadounidenses que sufrían condiciones metabólicas que los
ponía en riesgo de desarrollar demencia, mal de Alzheimer o un
deterioro cognitivo sin demencia, dijo Mary Haan, profesora de
epidemiología en la Escuela de Salud Pública de la UM.
Algunos de los factores de riesgo para la demencia incluían el elevado
colesterol, diabetes tipo 2, obesidad e hipertensión, añadió Haan,
autora principal del estudio.
La demencia es un trastorno de la función cerebral que afecta
gravemente la capacidad para desempeñarse en actividades cotidianas.
La forma más común de demencia entre las personas de edad avanzada es
el mal de Alzheimer, que inicialmente involucra las áreas del cerebro
que controlan pensamiento, memoria y lenguaje.
Los científicos creen que unos 4,5 millones de personas en Estados
Unidos sufren de mal de Alzheimer, que habitualmente empieza después de
los 60 años y aumenta el riesgo con la edad.
Aproximadamente, el 5% de las personas con edades entre 65 y 74 años
padece en algún grado el mal de Alzheimer y casi la mitad de los
mayores de 85 pueden tenerlo.
"Lo central en el estudio es que si una persona toma estatinas sobre el
curso de unos cinco a siete años disminuye a la mitad el riesgo de
demencia", dijo Haan, aunque los investigadores no las consideraron
como un tratamiento para la enfermedad sino como algo preventivo.
El estudio longitudinal recibió financiación en 1997 para observar las
condiciones metabólicas y vasculares como la hipertensión y la diabetes
y su efecto sobre el riesgo de demencia y el mal de Alzheimer.
Los expertos encontraron que las personas con diabetes tipo 2 tienen
tres veces más probabilidades de desarrollar el mal de Alzheimer.
"En las personas de edad más avanzada se encuentran tantas condiciones
crónicas diferentes, especialmente este grupo, que las posibilidades de
que cualquier intervención tenga un efecto son muy limitadas", dijo
Haan.
"Digamos que usted tiene 75 u 80 años y que padece seis enfermedades.
¿Cuánto realmente le ayudará un tratamiento? Este estudio muestra que
si usted empezó a usar las estatinas antes de que se desarrollara la
demencia podría haberla prevenido en aproximadamente la mitad de los
casos".
Es probable que muchas personas que toman estatinas sin saberlo ya se
hayan beneficiado de sus propiedades para prevenir la demencia, agregó.
De los mil 674 participantes que no padecían demencia al comienzo del
estudio, el 27 por ciento (452 personas) tomaron estatinas en algún
momento durante el período del estudio.
En el período de seguimiento de cinco años, 130 participantes
desarrollaron demencia o deterioro cognitivo, los investigadores
hicieron ajustes por factores tales como la educación, el tabaquismo,
la presencia de un gen particular que se cree que predice la demencia,
y el historial de infarto o diabetes.
Las estatinas bajaron el riesgo de demencia en todos los participantes,
pero tuvieron un impacto mucho mayor en el grupo de alto riesgo debido
al síndrome metabólico.
El próximo paso, señaló Haan, será determinar exactamente la forma en
que operan las estatinas en las sendas bioquímicas involucradas en la
demencia.