Anonymous escribió "Luego de su
incorporación al experimento ATLAS hace tres años atrás (uno de los cuatro
asociados al LHC), el grupo de chilenos integrado por especialistas de la USM y de la PUC que participa en este
trabajo de la
Organización Europea para la Investigación Nuclear
(CERN), está expectante al lanzamiento del experimento que pretende explorar y
entender el comportamiento de la materia en la época del Big Bang.
Septiembre fue la fecha que anunció el CERN para dar
inicio al Gran Colisionador de Hadrones (LHC), proyecto en el que han
participado miles de físicos de todo el mundo. Aún no se fija el día exacto,
pero todo indica que en un mes más comenzará a circular el primer haz de
protones por el anillo acelerador LHC, ubicado en Ginebra, Suiza, a unos 100 metros de
profundidad, de 27 km.
de perímetro y mantenido a temperaturas bajo los 2º Kelvin.
“En estos experimentos de alta energía es posible
explorar el comportamiento de la materia en tiempos cada vez más cercanos al
Big Bang. Uno de los objetivos es encontrar el Bosón de Higgs, la última
partícula que falta por descubrir en la teoría actualmente aceptada, llamada
Modelo Standard, cuya existencia explicaría el origen de las masas de las
partículas”, explica el académico del Departamento de Física de la USM y miembro del grupo
chileno participante en el proyecto ATLAS, Claudio Dib, quien participó de la
última reunión plenaria anual de dicho proyecto, que tuvo lugar en Berna,
Suiza, en el mes de julio recién pasado.
Supuestamente en septiembre se lanzará el primer haz de
protones dentro del acelerador. La idea es que un haz circule en un sentido y
quede en órbita para luego, varios meses después, incluir otro haz de protones
en sentido contrario y generar el choque de dichas partículas. De esta manera,
los expertos comenzarán por realizar todo tipo de pruebas de calibración de la
máquina y sus detectores para posteriormente comenzar a guardar datos
experimentales fidedignos.
ATLAS
Hace unos tres años, un grupo del Departamento de Física
de la Universidad
Técnica Federico Santa María contactó a gente del CERN para
ver la posibilidad de participar en algunos de los grupos experimentales. La
respuesta del CERN fue de gran entusiasmo, por lo que dicha participación
reavivó el convenio entre el CERN y Conicyt, y la USM se contactó con los
expertos de la PUC
para incluirlos en la iniciativa. Posteriormente, el grupo chileno fue
aceptado como miembro del experimento ATLAS.
El grupo de chileno en ATLAS, conformado por
investigadores de la USM
y de la PUC,
participa en el desarrollo del High Level Trigger , HLT(Gatillo de Alto Nivel),
que es el sistema de selección de los datos que serán acumulados para estudios
posteriores.
“Un problema de esta máquina es que produce una tremenda
cantidad de eventos, que si uno quisiera registrarlos todos, no habría
capacidad computacional para hacerlo. Por este motivo, el HLT es un sistema de
filtro que va tomando sólo aquellos eventos que son potencialmente
interesantes. Aún así, esto se reduce a registrar unos 200 eventos por segundo,
cada uno de aproximadamente 1 Megabyte de información. Considerando que el
experimento funcionará por varios años, la cantidad de datos a acumular es
abismante”, sostiene Dib.
Adicionalmente, los físicos de la USM, específicamente William
Brooks y Sergey Kuleshov, están armando un laboratorio para el desarrollo de
instrumentación, que sería aplicable a las futuras actualizaciones del
experimento ATLAS, entre otros.
¿Fin de la
Tierra?
Mucho se ha hablado de una supuesta catástrofe asociada
al experimento, de la cual algunos físicos han afirmado que existe la
posibilidad de que el LHC lleve al Planeta Tierra y al Universo a su
destrucción a través de la creación de agujeros negros que absorberían todo a
su alrededor.
“Hay algunas teorías nuevas que indican que podría haber
dimensiones extras en el espacio, que no se ven a escala grande de tamaño. Esas
teorías formulan que, si esas dimensiones existen, sería posible que en las
colisiones del LHC se pudieran formar pequeños agujeros negros, pero también la
teoría asegura que esos objetos no serían estables sino que se evaporarían
rápidamente. Por otro lado, la evidencia experimental ya demuestra que, de
formarse tales objetos ciertamente no serían estables: los rayos cósmicos que
llegan del espacio (protones con energías mucho mayores que los usados en el
LHC) han bombardeado a los núcleos de la Tierra y atmósfera durante miles de millones de
años, de modo que tal catástrofe no ocurre. El CERN sostiene que si hubiera una
mínima duda sobre el tema, no harían el experimento”, cuenta el Dr. Dib.
A la fecha, los profesores e investigadores de la USM involucrados en el
proyecto son William Brooks, Sergey Kuleshov, Yuri Ivanov, Fedor Prokoshin,
Carlos Contreras, Iván Schmidt, Boris Kopeliovich, Irina Potashnikova y Claudio
Dib.
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