Los hallazgos sobre células madre se suceden con
celeridad, modificando las perspectivas que ofrecen para el tratamiento
de enfermedades incurables (Medicina Regenerativa). Los descubrimientos
relevantes interesan, tanto por su aportación al conocimiento de estas
células, como por la posibilidad de aplicarlos en la clínica humana. A
día de hoy, no sólo se sabe de las reservas de células madre en el
organismo adulto, sino que se emplean en tratamientos experimentales.
Casi 2.200 ensayos clínicos con células madre adultas están en marcha
en diversos países, incluido España. Normalmente, utilizan células
madre de la médula ósea o cordón umbilical, pero ya también se usan
otras reservas, como grasa corporal, cartílago, etcétera. La mayor
parte van destinadas a restaurar el sistema inmunitario, pero ya se
aborda también la regeneración del corazón, la fistula anal, la
regeneración ósea o la isquemia cerebral.
Son tratamientos experimentales, cuya validez está aún
por establecer. Pero ha sido posible plantear su realización en seres
humanos, sin reparos éticos, porque existe una base científica y médica
para abordarlos. No existe, sin embargo, una sola iniciativa para
tratar seres humanos con células derivadas de embriones, tal es la
limitación de estas células que algunos consideraban como la panacea.
En esta situación, ABC se ha hecho eco de una importante
investigación del grupo de Daley, en Harvard. Se abunda en la idea de
que las células adultas también se pueden reprogramar genéticamente en
el laboratorio, para inducir un estado de células pluripotentes (iPS)
similar al de las embrionarias. Los investigadores han llevado a cabo
este proceso con células de enfermos afectados por dolencias graves
debidas a alteración de un gen, como la distrofia muscular, o
genéticamente complejas, como el Parkinson o la diabetes.
Es un trabajo riguroso que demuestra cómo es posible
manejar estas células, para conocer mejor las enfermedades y, tal vez,
en el futuro corregir los defectos genéticos para tratamientos. De lo
que no cabe duda es de que los miles de ensayos con células madre
adultas, sin reprogramar, constituyen el mejor fundamento para una
futura aplicación en clínica humana de células reprogramadas. Los
progresos van indicando las prioridades, las células madre adultas han
alcanzado con éxito la clínica humana, y las iPS resultan muy
prometedoras.
abc.es