Celulas madre del cordon umbilical para los adultos con leucemia. Inyectarlas a través de los huesos en lugar
de por vía intravenosa, como se hace hasta ahora, podría abrir una
nueva oportunidad para algunos pacientes.
Las células madre del cordón umbilical
procedentes de un donante compatible no siempre son una buena opción
para los adultos con leucemia, mejores candidatos para un trasplante de
médula ósea 'tradicional'. Inyectarlas a través de los huesos en lugar
de por vía intravenosa, como se hace hasta ahora, podría abrir una
nueva oportunidad para algunos pacientes.
El problema es que la sangre de cordón, rica en células madre, no
contiene suficiente cantidad de este material para repoblar la médula
ósea de una persona adulta, lo que pone en riesgo el éxito del
trasplante (algo que ocurre entre el 10% y el 20% de los casos). Por
eso se suele reservar su uso para niños con tumores hematológicos, en los que estas células sí son suficientes para su pequeño organismo.
Un grupo de científicos italianos ha tratado de demostrar si se
podrían superar los fallos del procedimiento tradicional inyectándolas
directamente en el interior de los huesos en lugar de hacerlo llegar a
través de las venas. Es precisamente ahí, en el tuétano, donde se
encuentra la médula, principal fuente productora de las células que repueblan el organismo y que están afectadas por las leucemias.
El principal tratamiento de este cáncer de la sangre, la
quimioterapia, destruye completamente las células que hay en la médula;
por lo que a menudo estos pacientes deben someterse a un trasplante de
células madre sanas (denominadas progenitores hematopoyéticos) para que
la repueblen de nuevo.
La primera opción para obtener estas células es la médula ósea de un familiar compatible o, si esto no es posible, de un donante no emparentado. La última posibilidad es recurrir a una muestra de cordón umbilical que esté almacenada en cualquier banco público del mundo.
Aunque tiene menor cantidad de células, su localización suele ser más
rápida que la de una médula y, además, se permite un grado de
compatibilidad menor entre donante y receptor.
"Si con este procedimiento sencillo conseguimos reducir el riesgo de
fracaso y lograr que el trasplante funcione bien con un bajo número de
células, ya habrá valido la pena", se felicita Enric Carreras, jefe de
la Sección de Trasplante Hemopoyético del Hospital Clínico de
Barcelona. En este centro, explica a elmundo.es, se han realizado ya
dos trasplantes intraóseos con unos resultados "espectaculares" a pacientes "que de otra manera no habrían podido ser trasplantados.
Porque no tenían donantes compatibles y las unidades de cordón que sí
lo eran contenían pocas células para que el injerto hubiese tenido
éxito".
Menos rechazo, rápida recuperación
El equipo del doctor Francesco Frassoni, del Hospital San Martino
(en Génova, Italia), ha demostrado en un ensayo preliminar y con sólo
28 pacientes (afectados por leucemias mieloide agudas y
linfoblásticas), que el interior del propio hueso es la mejor vía para
que las células madre sanas procedentes del cordón 'aniden' con
seguridad y eficacia.
La nueva técnica permitió reducir una de las complicaciones más comunes después de un trasplante de donante, la llamada enfermedad de injerto contra huésped,
por la que el sistema inmunológico del receptor rechaza las nuevas
células. La inyección se realizó en uno de los huesos de la cadera, la
cresta ilíaca, y con los pacientes levemente sedados. En 11 de los
pacientes la inyección se realizó tanto en la cresta derecha como en la
izquierda.
En todos los pacientes trasplantados (con una media de 36 años), la
médula ósea había sido capaz de producir de nuevo neutrófilos sanos al
cabo de 23 días; y después de 36, también plaquetas (excepto en uno de
los casos). Ninguno sufrió la enfermedad de injerto contra huésped. Al
cabo de un año, el 45% de ellos seguía con vida.
Aunque reconoce que habrá que confirmar estos resultados en series
de pacientes más amplias, Frassoni señala que esta nueva vía de
administración podría llegar a cambiar "la actual práctica del
trasplante de progenitores hematopoyéticos". Y añade: "Con su uso, más pacientes adultos podrían beneficiarse de esta técnica".
El hematólogo del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, Javier López, coincide con él en que se trata de una posibilidad "interesante, aunque preliminar". El
doctor López insiste en que habrá que demostrar el método en un mayor
número de pacientes, aunque admite que si funcionara "esto sería una
manera de bajar el número de células necesarias [para que pueda
utilizarse el cordón umbilical en adultos con posibilidades de éxito]".
elmundo.es